Nuestra Música – Sonaron los tambores

En el 2014, siete años después del lanzamiento de su primer trabajo, vuelve la Orquesta Yaré a producir otra obra maestra, la cual sobrepasa, en mi sincera opinión, en calidad y demás, a “¡En tiempo de salsa!”. ¡Y vaya que la sobrepasa! Su nombre: “Sonaron los Tambores”. La producción está “dedicada al género de la salsa, a su vigencia, a los bailadores y sus circunstancias y a nuestros seguidores, familiares y amigos”. Cuenta con doce deliciosas piezas, donde se trata de contar una historia de manera secuencial, basada en los conceptos explicados por Thomas — realmente un proyecto ambicioso, con resultados formidables.

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De acuerdo al pianista, “No se muere na’”, tema que abre la grabación, nos habla “sobre la resistencia del género ‘salsa’, que a de la aparición de otros géneros atractivos a los medios, la salsa en su esencia y origen, no sólo se mantiene, sino que se potencia con el apoyo de una nueva generación de bailadores en todo el mundo.

“El Hombre y el infinito”, cuenta la historia de la vida real acontecida hace unos años durante los carnavales de la ciudad de Panamá en el famoso ‘Toldo del recuerdo’. El personaje central se ve abrumado por las invitaciones a compartir un trago con todo el que se topaba.

“Guaguancó pa bailadores” es uno de los temas emblemáticos de la producción y chabla de la relación entre el tambor, los rumberos, rumberas, soneros, celebración, ritmos y todo lo que los envuelve.

“Déjame llegar a ti” es la historia de una pareja que atraviesa varias etapas de la relación y que se cuenta en 5 de los temas del disco. En esta pieza se cuentan las vicisitudes de ‘ÉL’ tratando de enamorarla a ‘ELLA’ con una serenata al estilo son montuno tradicional.

“¿Qué es lo que está pasando?”, “ilustra la situación de la pareja varios años espués de ya haberse casado, en que ‘ÉL’ siente que algo raro le pasa a ‘ELLA’, y afloran los celos, los problemas  y los malos entendidos, ambientados con salsa, baile y licor y la aparición de ‘FULANITO’.

Y es, precisamente, “Fulanito”, el tercer tema de la trama, y cuenta la historia de un tipo simpático, buena gente y loco con la salsa y el baile, que se enamora de una mujer casada, lo cual trae líos y confrontaciones.

“Entre el amor y los celos”, muestra la reflexión de ÉL, debido a los conflictos internos por lo que considera que hay entre FULANITO Y ELLA, aún cuando ELLA asegura que sólo es un amigo. Al final, la moraleja es no dudes de lo que tienes, que lo que ganó tu amor, solo tu amor lo mantiene.

La saga concluye con “Si no hay una mujer”, el cual es un himno a la mujer en todas sus etapas — amiga, amante, novia, esposa, madre y el valor que tiene y debemos darle. Otra reflexión de ÉL hacia ELLA, luego de muchos años juntos y de conocerla en cada una de esas etapas”.

El noveno número de esta flamante producción, y el cual vuelve a encender los motores, se trata de “Goza mi Rumba”, donde se conjugan la tradición del big band de salsa como un tributo a Fania, Puerto Rico All Star y algunas otras, con un tema para los bailadores, ya que cuenta con descargas, solos, moñas y montunos para que todo el mundo goce la rumba.

Le sigue un suculento son montuno tradicional dedicado especialmente a loshabladores, a todos esos sabelotodos que hablan sin pensar. Escrito durante un período de campañas políticas y atiborrados por tanta promesa hueca.

Por otro lado, con “Son pa’ los que son”, la orquesta reitera su declaración de principios como grupo musical que trabaja por la preservación del estilo clásico, y representa un agradecimiento a la gente que nos apoya incondicionalmente. Una canción paralos amigos, la familia y los hermanos.

Y, para terminar como debe ser, de una manera histórica y emotiva, pero con mucho sabor, tenemos “Sonaron los Tambores”, tema central de la producción y rinde tributo al tambor y sus orígenes. En él tratamos de hacer docencia para que el oyente sepa de dónde venimos y cómo llegamos a donde estamos. Es un número que cuenta la historia de los tambores, los ritmos y cómo afectan nuestras actividades musicales, culturales y personales. Con este tema llegamos a la mayoría de edad, ya que en la salsa la diferencia entre los niños y los hombres es la cantidad de moñas que tienen en su música. Al menos eso es lo que dice un amigo nuestro. A lo que el amigo Luisito – ya se imaginarán los lectores quién es el “amigo nuestro” — se refiere, no es cantidad de moñas, sino el simple hecho de hacer moñas. Ahora todos hacen descargas de cueros, pero muy pocos ejecutan lo que los salseros llaman “moñas”, o sea descargas improvisadas de viento. El día que mueran las moñas, muere con ellas la llamada “salsa dura” o “salsa de la mata”, pues, como muchas veces he dicho, la habilidad de ejecutar moñas reales – y no las previamente arregladas – en vivo es el factor que hoy día separa a los niños de los  hombres en la salsa.

La Orquesta Yaré realmente se ha ganado sus laureles, debido a que han estado con nosotros por un buen rato, y no muestra señas de bajar la intensidad. Así que aquí la tienen, y la espera ha valido la pena. “Sonaron losTambores” es una excelente secuela a “¡En tiempo de salsa!”, y debe ubicar a la Orquesta Yaré en un prominente lugar del universo salsero.

Con letras originales e inteligentes, y con arreglos espectaculares, no hay manera de fallar. No escucharlos es un crimen e injusticia. Estos muchachos se merecen lo mejor del mundo y me alegra compartir su triunfo con ellos. Orgullo de Panamá y para el mundo, la Orquesta Yaré y “Sonaron los Tambores” nos aseguran que nuestra querida salsa NO SE MUERE NA’.

Eric E. González

HerenciaLatina.com / Latin Beat Magazine

Diciembre, 2014